Olvidarte de las fisuras anales en una sola sesión es posible

Imadspain cuenta con un método que no deja secuelas y no requiere posoperatorio ni reposo

Las fisuras son grietas que se originan en la zona del esfínter anal.

Se producen por muchos factores, como el estrés, la vida sedentaria, por procesos de estreñimiento o diarreas prolongadas, tras los partos o por otras causas.

Las fisuras se distinguen por un dolor intenso que suele aparecer después de las deposiciones. Tienen, al igual que las hemorroides, épocas de calma y de alta agresividad. Las personas que padecen fisuras cuentan que sienten como si tuvieran una cuchilla, con un dolor tan intenso que les paraliza. Incluso, dejan de comer por no ir al baño ya que después de la deposición el dolor es tan insoportable que les inhabilita.

Otro inconveniente de las fisuras es que, debido al intento continuo del organismo a sellarlas de forma natural, pueden aparecer hemorroides centinelas debido al crecimiento del tejido en las extremidades de la fisura.

Cómo tratar las fisuras

Los tratamientos convencionales se basan en tratamientos tópicos o en cirugía.

Los tratamientos tópicos suelen ser cremas que a veces producen efectos secundarios y no son definitivas.

Los tratamientos quirúrgicos se basan en seccionar el esfínter, los cuales no garantizan la recuperación ni tampoco que se produzcan otras fisuras; la recuperación es muy dura y suelen dejar efectos secundarios irreparables.

El método Imadspain

En las consultas de Imadspain en Murcia, Alicante, Valencia o Madrid, sus profesionales tratan las fisuras anales con neurolisis. Mediante este sistema eliminan de forma ambulatoria la grieta, y el paciente sale del tratamiento realizando su vida cotidiana, pudiendo realizar sus necesidades con normalidad.

Mediante la neurolisis se administra una pequeña sedación local para evitar el dolor y, a continuación, un tratamiento local que produce la cicatrización de la fisura de forma inmediata, consiguiendo en tan solo una sesión el 80% o la totalidad de la cura. Al no haber cirugía, no quedan secuelas, no hay posoperatorio, ni periodo de recuperación.

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